MedicinABC

18 sept. 2013

La consolidación ósea

Los huesos están formados por tejido óseo que los proporciona la elasticidad y firmeza necesaria para el desempeño correcto de su función. No obstante, por causa de fuerzas extremas y en algunas situaciones patológicas, los huesos pueden fracturar. En este caso el cuerpo inicia un proceso de sanación específico para este tejido, llamado consolidación ósea. Existen dos tipos de consolidación que dependen de la distancia entre los extremos de las fracturas.


Consolidación primaria




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Teóricamente, la consolidación primaria es la sanación del hueso sin formación de callo. No obstante, al someter la fractura a compresión (por medio de una placa, por ejemplo) siempre se forma una cantidad pequeña de callo que no es visible radiológicamente.
La sanación sin callo es posible únicamente si los extremos de las fracturas están en estrecho contacto, lo que se consigue mediante una fijación rígida. En este caso, se produce una remodelación inmediata de los sistemas de Havers. Las osteonas avanzan longitudinalmente en la cortical, atravesando la línea de fractura. Esta remodelación se produce con una velocidad de 70 a 100 micras al día, así que a las 8 semanas desde el traumatismo el 60% de las osteonas ya han cruzado la línea de fractura. Pero aunque radiológicamente se pueda ver una unión ósea, el hueso todavía necesita varios meses hasta conseguir la rigidez suficiente.


Consolidación secundaria

La consolidación secundaria ocurre en el caso de que la fractura sea inmovilizada pero tenga todavía un poco de libertad de movimiento, como es el caso en la inmovilización con yeso. Es caracterizada por la formación de un callo óse que engloba los dos extremos de hueso fracturado. Se compone de tres fases que se superponen unas a otras:

1. Fase inflamatoria o de hematoma

Se produce un hematoma en el sitio de la fractura por rotura de los vasos sanguíneos de la médula ósea, el periostio y el endostio. Este hematoma sirve como matriz para el proceso de sanación y la angiogénesis. 
La formación del hematoma y la presencia de hueso necrótico originan una respuesta inflamatoria. Esta inflamación implica tanto a la médula ósea como los tejidos blandos perifracturarios.

Esquema de la remodelación del tejido óseoLos trombocitos activados liberan factores de crecimiento y citoquinas que atraen a leucocitos. Monocitos y neutrófilos invaden el sitio de inflamación; los monocitos se diferencian en macrófagos, remueven el tejido necrosado juntamente con los neutrófilos y liberan más factores de crecimiento. Están acompañados por los osteoclastos recientemente formados que eliminan fragmentos de hueso. (Los osteoclastos son células multinucleares que se forman a través de la fusión de células madre hematopoyéticas.)

Las células endoteliales, estimuladas por las factores de crecimiento se vuelven angioblastos y, invadiendo el hematoma, forman capilares nuevos. Junto con los fibroblastos forman un tejido de granulación que se llama también callo blando. 
Este callo sirve para la inmovilización relativa de la fractura, y la cantidad de callo producido es directamente proporcional a la libertad de movimiento de los extremos de las fracturas. La fase inflamatoria tarda las primeras 3 a 4 semanas.

2. Fase de reparación

Esta fase inicia alrededor de una semana después de la fractura y tarda unos meses. Células madre mesenquimales de la médula ósea y células osteoprogenitoras del periostio invaden el tejido de granulación, proliferan y diferencian en osteoblastos. Producen la matriz extracelular específica del hueso que consiste mayormente de colágeno tipo 1. Al mineralizarse este tejido se forma hueso primario, lo que se llama callo duro. Se forma dentro de la línea de fractura así como en el endostio y periostio. Para este proceso se necesita la inmovilización suficiente de la fractura; en el caso opuesto se formaría una pseudoartrosis.

3. Fase de remodelación

La remodelación es un proceso que ocurre normalmente en un porcentaje pequeños de todo el tejido óseo en el cuerpo. En el caso de una fractura, empieza al mes desde la fractura y puede tardar hasta 2 años.
El tejido óseo primario es reemplazado por tejido trabecular a través de la colaboración por parte de los osteoclastos y osteoblastos. Los osteoclastos resorben el hueso, labrando una cavidad tuneliforme en el hueso cortical (cono de apertura) o lacunar en el trabecular (laguna de Howship). Los osteoclastos son seguidos por los osteoblastos que inicialmente forman la matriz orgánica que compone el hueso (llamado osteoide) que mineraliza dentro de unos 15 días para formar hueso maduro.

Esquema simplificado de la remodelación del tejido óseo.


Fuentes y referencias:
Remodelación ósea. Universidad de Cantabria
F. Neuschäfer-Rube: La osteoporosis. Universidad Potsdam (pdf en alemán)
M.a C. Díaz, I. Durall: Introducción a la traumatología y ortopedia. Parte 1: Consolidación de las fracturas y semiología radiológica. Universidad Autónoma de Barcelona
Die Knochenheilung - © Plaza & Janes, S. A., Barcelona

Acerca del Autor:

Dorina Ferrario es la fundadora de MedicinABC y estudiante de Medicina Humana en la Universidad Humboldt de Berlín. Su reto es conseguir la difusión de información médica gratuita y de calidad a sus lectores. Bloguera en formación continua para una continua difusión de información. Sígue MedicinABC en Twitter.