MedicinABC

24 de may. de 2013

Los eritrocitos

Eritrocito, trombocito y leucocito
Comparación del tamaño de un eritrocito
(izqda.), trombocito (medio) y linfocito (dcha.).
Los eritrocitos que llevan también los nombres "glóbulos rojos" y "hematíes", son las principales células de la sangre. Tienen como función principal el transporte de oxígeno desde los pulmones a los tejidos del cuerpo y de dióxido de carbono desde los tejidos a los pulmones. Se derivan, como todas las células sanguíneas de una célula madre llamada hemocitoblasto que se encuentra en la médula ósea y tienen una vida media de 4 meses.


Origen y ciclo vital


Publicidad
La mayor parte de las células sanguíneas la componen los glóbulos rojos, seguidos por los glóbulos blancos (leucocitos) y las plaquetas (trombocitos). La fracción forme de la sangre se conoce como hematocrito y supone alrededor del 45% del volumen sanguíneo. Todas las células sanguíneas se derivan de los hematocitoblastos, unas células madre pluripotentes que se encuentran en la médula ósea. Al dividirse, el hematocitoblasto da lugar a una célula madre para su propia renovación, y a una célula hija que se diferencia dependiendo del lugar dónde se encuentra y de los estímulos químicos que recibe.
El proceso de maduración de los eritrocitos se denomina eritropoyesis y tiene lugar en la médula ósea roja de los huesos largos (en el adulto) o en el hígado (en el embrión). A través de este proceso, un adulto sano produce alrededor de 2 millones de eritrocitos por segundo. La hormona eritropoyetina que es sintetizada por los riñones estimula la eritropoyesis. Esta hormona se conoce mucho en el contexto del dopaje en el deporte, ya que más eritrocitos en el organismo permiten un rendimiento mejor.
La eritropoyesis en la médula ósea tarda unos 7 días y es completa cuando llega al reticulocito, que ya no tiene núcleo, y que pasa a la sangre para convertirse en un glóbulo rojo maduro. En la sangre, los reticulocitos suponen aproximadamente 1% de los eritrocitos.

Linaje de las células sanguineas
Esquema de la maduración de las células sanguíneas.


Los eritrocitos cumplen su función en el torrente sanguíneo durante 100 a 120 días. Al envejecer sufren cambios en su membrana plasmática, lo que los hace susceptibles para el reconocimiento por parte de los macrófagos del sistema reticuloendotelial. Estos se encuentran en el bazo, el hígado y la médula ósea y fagocitan los eritrocitos viejos y defectuosos. En condiciones normales, este proceso se efectua con la misma intensidad que la eritropoyesis, así que el número total de hematíes circulantes queda constante.
No obstante, en algunas circunstancias patológicas el secuestro de glóbulos rojos se puede ver aumentado (ya sea absolutamente o relativamente). Es el caso en la anemia falciforme, la malaria, la septicemia, el síndrome hemolítico urémico, la deficiencia de hierro y la enfermedad de Wilson, para nombrar sólo algunos ejemplos.


Función

Los hematíes se componen mayormente de una metaloproteína llamada hemoglobina. Esta contiene unos grupos hemo cuyo átomo de hierro une reversiblemente una molécula de oxígeno (O2) en los pulmones y la libera al pasar por los capilares de los tejidos ricos en dióxido de carbono (CO2). De esa manera los eritrocitos proveen las células del cuerpo del oxígeno necesario para sus reacciones metabólicas y eliminan su producto de desecho, el CO2, llevándolo a los pulmones.


Los eritrocitos maduros no contienen núcleo, por lo que se supone que no efectuan biosíntesis de proteínas. Tampoco poseen mitocondrias, así que no utilizan nada del oxígeno que transportan sino que obtienen su energía a través de la glucólisis y la fermentación láctica. Además, los glóbulos rojos carecen de otros orgánulos como el aparato de Golgi y retículo endoplasmático para tener más espacio para la hemoglobina.


Forma

En una solución isotónica los eritrocitos son discos bicóncavos; no obstante, en una solución hipertónica se deforman a equinocitos (izqda.) y en solución hipotónica se hinchan y corren peligro de romperse (dcha.):

Formas de eritrocitos según la tonicidad


Otras anomlías de la forma de los glóbulos rojos son generalmente asociadas a enfermedades determinadas e incluyen:

Formas patológicas de los eritrocitos


A: Eritrocito normal
B: Esquistocito (fragmentos de eritrocitos)
C: Equinocito (con proyecciones cortas regulares)
D: Degmacito (deformado con 2 espinas)
E: Codocito o célula en diana (con zona central hipercrómica)
F: Megalocito (ovalados sin la claridad central habitual)
G: Estomatocito (con hendidura central)
H: Drepanocito (con forma de barco, media luna o falciforme)
I: Acantocito o célula espinosa (pocas proyecciones cortas e irregulares)
K: Poiquilocito (forma de lágrima o de una pera)
L: Ovalocito (forma elíptica u oval)
M: Excentrocito (con la hemoglobina concentrada en un extremo de la célula)
N: Leptocito (células muy delgadas con aspecto hipocrómico)
O: Eliptocito (células pequeñas, elípticas y muy coloradas)

Nota importante: En una extensión, siempre hay que observar varios campos de la muestra; un sólo acantocito no hace una acantocitosis (por ejemplo).


Tamaño y color

Los eritrocitos tienen un diámetro normal de 6.2 a 8.2 μm y un ancho de 1 μm en el centro y 2 μm en el borde. Si son más pequeños que esto, hablamos de microcitos o microcitosis; en el caso contrario, de macrocitos o macrocitosis. La presencia de diferentes tamaños de eritrocitos al mismo tiempo se denomina anisocitosis. En una extensión sanguínea, el tamaño normal se puede averiguar con la ayuda de los linfocitos, ya que un eritrocito normal tiene aproximadamente el mismo tamaño que el núcleo de un linfocito.
Anisocitosis
Anisocitosis

Según el color los glóbulos rojos se pueden dividir en normocrómicos, hipocrómicos e hipercrómicos. En la anemia ferropénica por ejemplo, se producen unos eritrocitos microcíticos hipocrómicos.

Otros datos

Volumen: ~90fl (o 90µm3)
Peso: 3 · 10-11
Unidades por mm3 en los hombres: 4.6-6.2 millones
Unidades por mm3 en las mujeres: 4.0-5.4 millones

Curiosidades

* Los mamíferos son los únicos animales cuyos eritrocitos no poseen núcleo en su estado maduro.
* La inexistencia de ADN en los eritrocitos los hace absolutamente resistente contra la infección por cualquier tipo de virus.


Referencias:
Mary Louise Turgeon (2004). Clinical Hematology: Theory and Procedures. Lippincott Williams & Wilkins. p. 100.
Zimmer, Carl (2007-03-27). "Scientists Explore Ways to Lure Viruses to Their Death". The New York Times. Retrieved 2013-03-26
Author image

Acerca del Autor:

Dorina Ferrario es la fundadora de MedicinABC y estudiante de Medicina Humana en la Universidad Humboldt de Berlín. Su reto es conseguir la difusión de información médica gratuita y de calidad a sus lectores. Bloguera en formación continua para una continua difusión de información. Sígue MedicinABC en Twitter.

Exponsor publicity