MedicinABC

29 oct. 2012

Las células del sistema inmune

Linfocito T
Linfocito T
El sistema inmune es un conjunto complejo y extremadamente interesante de órganos, células y moléculas. Es diseñado para hacer frente a patógenos y cuerpos extraños. Dispone de métodos para impedir que estos entren en el organismo y, en el caso de que logren a entrar, el sistema inmunitario puede reconocer y combatirlos. En este artículo vamos a centrarnos en las células que forman parte de ese conjunto.
   


Clasificación del sistema inmunitario


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Generalmente se divide en el sistema inmunitario innato y adaptativo. Parte del primero son las células fagocíticas (macrófagos, granulocitos neutrófilos, células dendríticas), las barreras fisiológicas como los epitelios, además las reacciones inflamatorias y el sistema del complemento. Es una defensa no específica. Al contrario, el sistema inmunitario adaptativo genera una respuesta específica a patógenos y antígenos. Es capaz de adaptarse a patógenos nuevos o modificados. En él se basa la inmunidad vitalicia contra ciertas enfermedades superadas en el pasado. Los elementos esenciales del sistema adaptativo son las células presentadoras de antígenos, los linfocitos T y los linfocitos B.

Las células que forman parte del sistema inmune


Para intruducir los tipos de células responsables para nuestra inmunidad, vamos a ver de dónde proceden. Todas estas células se derivan de unas células madre pluripotenciales que se encuentran en la médula ósea. De una célula madre proceden dos líneas de células diferentes: la línea mieloide y la línea linfocítica. A partir de la línea mieloide se desarrollan los eritrocitos y trombocitos (que ambos no pertenecen al sistema inmunitario), granulocitos, monocitos y una parte de las células dendríticas. Los descendientes de la célula linficítica son los linfocitos B, T, las células NK y la otra parte de las células dendríticas.

Célula madre

CÉLULAS SANGUÍNEAS.


Granulocitos

Los granulocitos se dividen según cómo se tiñen con la tinción Giemsa en eosinófilos, basófilos y neutrófilos.

Eosinófilos.
Esosinofilo
Tienen un núcleo bilobulado y el citoplasma lleno de gránulos que se tiñen rojos. Estos gránulos contienen sustancias proinflamatorias que juegan un papel en la patogénesis de reacciones alérgicas, enfermedades autoinmunes y en la destrucción de parásitos. En sangre representan el 2 a 4% de los leucocitos. 



Basófilos.

BasófiloSon la población más pequeña de los leucocitos ya que suponen sólo el 0.5% de todos los glóbulos blancos circulantes en la sangre. Con las tinciónes básicas se tiñen de color azulado. Contienen unos gránulos bastante grandes que esconden el núcleo (el cuál tiene generalmente 2 lóbulos).
Esta célula aparece en muchas reacciones inflamatorias, especialmente en las que causan reacciones alérgicas. Almacena en sus gránulos sustancias como histamina, heparina, enzimas como la elastasa y varios citoquinas. Como los eosinófilos, los basófilos se encuentran más abundantemente en un sitio con infección parasitaria. 

Neutrófilos.

Los neutrófilos son unas células fagocíticas que, al igual que todos los leucocitos, si se precisa pueden migrar facilmente desde la sangre a los tejidos. Su función principal es la migración al sitio de una infección o inflamación para fagocitar los microorganismos o cuerpos extraños. 

NeutrófilosSon muy abundantes en la sangre ya que el 50 a 65% de los leucocitos son granulocitos neutrófilos. Son unas células redondas que se reconocen bastante facilmente a través de su núcleo lobulado que puede presentar 3 a 5 lóbulos (en el caso de un neutrófilo maduro sano). Contienen unos gránulos específicos que se tiñen con tinciones básicas o ácidas y otros gránulos azurófilos. Contienen sustancias para la destrucción de microorganismos que fagocita. 


LinfocitoLinfocitos

Los linfocitos representan el 20 a 40% de todos los leucocitos en la sangre. Tienen un tamaño que es un poco mayor que un eritrocito, un núcleo redondo y escaso citoplasma. Se encuentran en la sangre y en los órganos linfáticos como el bazo y los nódulos linfáticos. 



Linfocitos T.
Los linfocitos T maduran en un órgano llamado timo (de ahí su nombre: linfocito T). Tienen unos receptores llamados TCR (T-cell-receptor, receptor clonotípico de las células T) que reconocen los antígenos que causan la activación de la célula. Durante su fase de maduración, los linfocitos T tienen que enfrentar los antígenos propios del cuerpo. Los que se activan por el estímulo de lo propio mueren mediante apoptosis, así que se seleccionan y sobreviven sólo los linfocitos que reconocen (es decir, se activan por el estímulo de) lo no-propio. 

Para reconocer un antígeno, los linfocitos T necesitan que otra célula le presente ese antígeno acoplado a una molécula llamada MHC. Al final de la maduración se establecen dos populaciones de linfocitos T: La una reconoce antígenos presentados en el MHC subtipo I (llamados linfocitos TC o linfocitos T CD8+) y la otra precisa la presentación de antígenos en el MHC subtipo II (linfocitos TH o CD4+).

Todas las células del cuerpo que poseen un núcleo expresan el MHC I, presentando en él continuamente algunas de las moléculas que se encuentran en su citoplasma. Un linfocito TC que reconoce un antígeno no-propio en una de las células del cuerpo, es capaz de atacarla e iniciar la apoptosis. Esto ocurre por ejemplo si una célula está infectada por un virus o si se trata de una célula cancerosa.

Los MHC II se encuentran sólo en la superficie de las células presentadoras de antígenos, llamadas APC (antigen-presenting cells). Estas células fagocitan patógenos y cuerpos extraños, los descomponen en sus vacuolas y presentan unos fragmentos de las moléculas en su MHC II a los linfocitos TH. Estos a su vez, activados por el reconocimiento de la molécula no-propia, colaboran en la generación de una reacción inflamatoria y/o la activación de los linfocitos B.

Linfocitos B.

Las funciones principales de las células B son la presentación de antígenos a las células T, la producción de anticuerpos y la memoria inmunológica. 

Maduran en la médula ósea (por eso linfocito B de bone marrow, inglés de médula ósea) de una manera parecida que los linfocitos T maduran en el timo. Tienen un receptor en su superficie que se llama BCR (B-cell receptor, complejo receptor de las células B) que juega un papel clave en la activación de la célula. 

Célula plasmática
Cuando el antígeno apropiado se une al BCR de una célula B, esta lo fagocita y lo digere. A continuación, presenta los fragmentos en su MHC II en su superficie. Para activarse completamente, la célula B necesita que una célula T reconozca el antígeno que le está presentando y emita unas señales químicas determinadas. Al recibir esta señal de parte del linfocito T puede volverse una célula plasmática productora de anticuerpos contra dicho antígeno o bien un linfocito B de memoria


Monocitos
Los monocitos son unos leucocitos mononucleares que circulan en la sangre. Tienen un núcleo lobulado, generalmente ariñonado o cerebriforme y abundante citoplasma. En sangre, representan el 3 a 7% de todos los leucocitos. Mediante la diapedesis pueden migrar desde los vasos sanguíneos a los tejidos donde se transforman en macrófagos. 

Monocito

CÉLULAS EN LOS TEJIDOS.

Macrófagos

Son unas células con gran capacidad fagocítica. Se desarrollan a partir de los monocitos que entran en los tejidos, por lo que se encuentran en los tejidos del cuerpo y pueden eliminar patógenos mediante la fagocitosis. En este video se ve a un macrófago que está fagocitando unos conidios.



Un tipo especial de macrófagos son las células microgliales que se encuentran en el sistema nervioso central. Allí, suponen el 20% de las células neurogliales. Buscan y eliminan continuamente neuronas dañadas y patógenos.

Células dendríticas

Célula dendríticaLas células dendríticas son un tipo de APC que fagocitan, digieren y presentan antígenos. Se encuentran en gran cantidades en las superficies del cuerpo como la piel, el faringe, la vagina y el ano y en las mucosas. Cuando una célula dendrítica haya asimilado un antígeno, deja su sitio en el tejido y migra a través de las vías linfáticas a los órganos linfáticos (nódulos linfáticos, bazo, tonsillas...). Allí lo presenta y estimula a las otras células inmunes.
Las células dendríticas tienen varios subtipos, por ejemplo las células de Langerhans que se encuentran en la epidermis de la piel.

Mastocitos

Mastocitos
Cultivo de mastocitos
Estas células se encuentran distribuidos por todo el cuerpo en el tejido conectivo, en la submucosa del intestino y de las vías aereas y en la dermis cerca de los vasos sanguíneos. Según su apariencia y su función se parecen mucho a los basófilos de la sangre, aunque no son idénticos. Los basófilos maduran en la médula ósea mientras que los mastocitos entran en la circulación como células inmaduras y terminan su maduración después de la migración al tejido destinado. Los dos tipos de células tienen en común que sus gránulos contienen histamina y heparina y que liberan histamina al unirse a anticuerpos del tipo IgE.



Fuentes:

Plos Pathogens
Universidad de Granada
Stritch School of Medicine
Todar's Online Textbook of Bacteriology

Acerca del Autor:

Dorina Ferrario es la fundadora de MedicinABC y estudiante de Medicina Humana en la Universidad Humboldt de Berlín. Su reto es conseguir la difusión de información médica gratuita y de calidad a sus lectores. Bloguera en formación continua para una continua difusión de información. Sígue MedicinABC en Twitter.