MedicinABC

31 oct. 2012

Introducción al sistema esquelético

El sistema esquelético humano es el conjunto organizado de huesos que componen el esqueleto. Concurre con los sistemas nervioso, articular y muscular para formar el aparato locomotor y en una persona adulta participa en el 12% del peso total del cuerpo. La palabra esqueleto viene del griego 'σκελετός' (skeletos), que significa 'cuerpo seco' o 'momia'.


Los huesos del esqueleto


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El número de huesos que lo componen varia durante la vida de la persona: el esqueleto de los niños recién nacidos puede cuenta con más de 270 huesos y cartílagos para llegar a los 207 (Artículo modificado el 29/11/2012: El esqueleto humano se compone de alrededor de 206 huesos, sin contar los huesos sesamoideos y los huesos suturales que pueden estar presentes o no.)  de los adultos. Esto se debe a que los recién nacidos nacen con algunos huesos separados para facilitar el parto, y con el tiempo esos se unen.


Existen diferentes tipos de huesos en el cuerpo: huesos largos, cortos, sesamoides, planos, supernumerarios e iregulares. Cada uno tiene su función determinada.


El esqueleto humano puede considerarse compuesto de dos partes.
  1. El esqueleto axial: compuesto por los huesos de la cabeza, de la columna vertebral y del tórax (80 huesos en total). Este conjunto de huesos se encarga de sostener el peso del cuerpo, mantener la postura erguida y proteger los órganos internos.
  2. El esqueleto apendicular: compuesto por los huesos de los miembros superiores, pectorales, de los miembros inferiores y pélvicos (126 huesos en total). Se encargan de permitir la locomoción y proteger los órganos reproductivos, excretores y digestivos.

En esta imagen podemos observar los huesos principales que componen el esqueleto:

Esqueleto


Funciones


El esqueleto humano sano cumple las siguientes funciones:

  1. Soporte. El esqueleto ofrece la estructura que permite mantener las partes blandas del cuerpo y su forma, así como la postura erguida.
  2. Movimiento. Ofrece puntos de anclaje para los músculos esqueléticos, y por medio de las articulaciones permite el movimiento, coordinado por el sistema nervioso.
  3. Protección. El esqueleto ofrece protección para muchos órganos, como el cerebro, los ojos, el corazón, los pulmones y la médula espinal.
  4. Producción de células sanguíneas. En la médula ósea de varios huesos ocurre el proceso de hematopoyesis (del griego 'αἷμα'sangrey 'ποιεῖν', producir).
  5. Almacenamiento. La matríz ósea y la médula almacenan calcio y ferritina y participan en la administración del metabolismo de estos dos elementos en el cuerpo humano.
  6. Regulación endocrina. Las células de los huesos liberan la osteocalcina, una hormona que interviene en la regulación del nivel de glucosa en sangre.

Estructura y composición del hueso


Estructura del hueso
Los huesos están formados en mayoría por la matríz ósea, un tipo de tejido conectivo calcificado. Se compone de una parte inorgánica y una orgánica: La primera está compuesta por hidroxiapatita carbonatada (Ca10(PO4)6(OH)2), la segunda principalmente por colágeno. La combinación de estos componentes proporciona la elasticidad y firmeza características de los huesos. Dentro de la matriz del hueso se encuentran las células osteoprogenitoras, los osteoblastos, osteocitos y osteoclastos. Los tres primeros son estadios funcionales de un sólo tipo celular, mientras que los osteoclastos tienen el mismo origen que las células del sistema mononuclear-fagocítico.

Se distingue entre el hueso esponjoso o trabecular y el hueso compacto o cortical. 

El hueso esponjoso forma las epífisis de los huesos largos y el interior del resto de los huesos. No contiene osteonas sino se compone de trabéculas que están formadas por láminas de mátrix ósea y osteocitos. Los vasos sanguíneos penetran directamente en el hueso esponjoso. Entre las trabéculas hay unos espacios llenos de médula ósea.


Hueso corte transversal
Dibujo de un corte transversal de hueso compacto
en el microscopio óptico.
Macroscopicamente, el hueso cortical parece una masa compacta que forma la diáfisis de los huesos largos y cuya estructura se ve sólo a través del microscopio. Está organizado por osteonas. En el centro de cada osteona se encuentra un canal longitudinal vascular llamado conducto de Havers que contiene capilares, vénulas y a veces arteriolas. Toda la matriz extracelular mineralizada es depositada en laminillas concentricamente alrededor de los conductos de Havers. Entre las láminas se encuentran los osteocitos, incrustados en sus lagunas. Las células comunican mediante canalículos que son unos conductillos que conectan las lagunas entre sí. 

Dimorfismo sexual


Existen varias diferencias entre los esqueletos humanos femeninos y masculinos. La diferencia más notable está en la pelvis, en cuanto la femenina tiene las características necesarias para permitir el parto: es proporcionalmente más grande, curvado, plano y el cóccix está más orientado hacia abajo. Las mujeres tienen cajas torácicas  más pequeñas que los hombres y omóplatos más redondeados. Los hombres tienen piernas y falanges más largas y gruesas, y características craneales más pronunciadas.

Fuentes:
Miller, Larry (2007-12-09). "We're Born With 300 Bones. As Adults We Have 206".
Wikipedia, enciclopedia libre

Acerca del Autor:

Dorina Ferrario es la fundadora de MedicinABC y estudiante de Medicina Humana en la Universidad Humboldt de Berlín. Su reto es conseguir la difusión de información médica gratuita y de calidad a sus lectores. Bloguera en formación continua para una continua difusión de información. Sígue MedicinABC en Twitter.