MedicinABC

17 oct. 2012

¿Adelgazar durmiendo? Estudio muestra cómo poco sueño afecta el metabolismo


Desde hace mucho tiempo, la falta de sueño ha sido vinculada con la obesidad y enfermedades metabólicas como la diabetes y trastornos cardiovasculares. Para entender qué impacto concreto tiene el sueño en el metabolismo, unos investigadores de la Universidad de Chicago, EE.UU., realizaron una prueba bastante simple. 


El estudio


Escogieron a 7 personas jóvenes y sanas y les hicieron dormir por 8 horas y media durante 4 noches seguidas. A continuación, hicieron otro ciclo de 4 noches pero con sólo 4 horas y media de sueño cada una. Después de cada ciclo, los voluntarios hicieron una prueba de tolerancia a la glucosa intravenosa que se usa para determinar la cantidad de insulina que produce el cuerpo y su impacto en las células. Además, los investigadores les realizaron una biopsia de tejido adiposo del vientre para examinar la sensibilidad de los adipocitos a la insulina.


El resultado


Después de las 4 noches de poco sueño, los probandos produjeron un 16% menos insulina en respuesta al mismo estímulo de glucosa. Además, los adipocitos extraídos presentaron una sensibilidad a la insulina reducida por el 30%. Las diferencias entre los datos obtenidos después de un sueño normal y reducido corresponden a la comparación de una persona obesa con una delgada, o bien de un diabético con una persona que no tiene esta enfermedad.


¿Qué signífica?


Los adipocitos tienen una función muy importante en el organismo. Eliminan los lípidos y ácidos grasos del torrente sanguíneo y los almacenan para posteriormente, cuando sea necesario liberarlos otra vez. Si su función es alterada, los lípidos se quedan en la circulación y pueden causar daño en los vasos sanguíneos, lo que puede causar ateroesclerosis y luego trastornos cardiovasculares. 

La insulina es una hormona responsable para el metabolismo de la glucosa. Su presencia permite que la glucosa pase de la sangre a las células que la catabolizan. Si el cuerpo no produce suficiente insulina, la glucosa se queda en la sangre, daña los vasos sanguíneos y causa una cierta tolerancia en las células hacia ella. De esa manera se puede desarrollar una diabetes tipo II.


Aunque en este estudio particiaron muy pocas personas, es capaz de comprobar un vínculo directo entre la cantidad de sueño, la diabetes mellitus y la obesidad. Ahora hay que examinar cómo podemos usar ese conocimiento en el tratamiento de las personas enfermas. Si podemos empeorar la salud de personas sanas a través de la privación del sueño, ¿podemos también mejorar la salud de personas que sufren, por ejemplo, una combinación de apnea del sueño, obesidad y diabetes, aumentando la calidad de su sueño?


Fuente:

American College of Physicians: Annals of Internal Medicine. Vol. 157, Nº 8, 16 de Octubre 2012


Acerca del Autor:

Dorina Ferrario es la fundadora de MedicinABC y estudiante de Medicina Humana en la Universidad Humboldt de Berlín. Su reto es conseguir la difusión de información médica gratuita y de calidad a sus lectores. Bloguera en formación continua para una continua difusión de información. Sígue MedicinABC en Twitter.